Las bebidas salen templadas
El equipo funciona, pero no consigue alcanzar la temperatura habitual de servicio.
Si las bebidas no alcanzan la temperatura adecuada, el motor trabaja continuamente o aparece hielo, te explicamos qué revisar y cuándo puede ser necesaria una reparación.
El comportamiento del equipo puede dar pistas sobre la avería. Estas son algunas señales habituales cuando un botellero enfría poco o deja de mantener las bebidas a la temperatura correcta.
El equipo funciona, pero no consigue alcanzar la temperatura habitual de servicio.
El compresor trabaja durante demasiado tiempo intentando recuperar una temperatura que no alcanza.
Una acumulación anormal puede reducir la circulación del aire y el rendimiento del equipo.
Puede existir un problema de ventilación, suciedad o alguna obstrucción.
Vibraciones o sonidos nuevos pueden proceder de ventiladores, motores o compresor.
Puede ser necesario revisar alimentación, control, protecciones o componentes eléctricos.
Una pérdida de frío puede estar relacionada con ventilación, suciedad, regulación de temperatura o con el propio circuito frigorífico.
Si el aire no circula correctamente, el equipo puede tardar demasiado en enfriar.
Cuando el botellero funciona pero no consigue alcanzar la temperatura adecuada, es necesario localizar qué está provocando la pérdida de rendimiento.
Una lectura incorrecta puede hacer que el botellero regule mal la temperatura.
Una acumulación anormal puede impedir el paso del aire por el evaporador.
Una colocación incorrecta de las botellas puede bloquear el paso del aire frío.
Una fuga, restricción o problema de compresor puede reducir la capacidad de enfriamiento.
Si estás trabajando y notas que el botellero pierde temperatura, intenta reducir la entrada de calor y observa cómo evoluciona el equipo.
Hay algunas comprobaciones visuales que puedes hacer sin desmontar componentes ni manipular el circuito frigorífico.
Consultar averíaAnota la temperatura que muestra actualmente y la temperatura habitual de trabajo.
Comprueba que las rejillas y zonas de ventilación no estén bloqueadas.
Una acumulación anormal puede ser una pista importante para localizar el problema.
Evita tapar las zonas por donde debe circular el aire frío.
Si dispone de puertas, revisa que cierren correctamente.
Haz una fotografía del display si muestra algún código o aviso.
Puede deberse a problemas de ventilación, hielo, termostato, sonda, compresor o circuito frigorífico.
No necesariamente. Antes de añadir refrigerante hay que diagnosticar la causa de la pérdida de rendimiento.
Puede estar intentando alcanzar una temperatura que no consigue, ventilación, carga térmica u otra avería.
Sí. Si las botellas bloquean la circulación del aire, la temperatura puede distribuirse de forma irregular.
Puede estar relacionado con humedad, desescarche, ventilación o problemas de regulación.
Si la temperatura sigue aumentando, el compresor trabaja continuamente, aparece hielo repetitivo, hay ruidos o el equipo deja de arrancar, conviene realizar una revisión técnica.
Si las comprobaciones básicas no solucionan el problema, podemos revisar el equipo para localizar la causa.
Cuéntanos qué temperatura marca, si el motor funciona y qué síntomas presenta. Esa información puede ayudarnos a orientar el diagnóstico inicial.