1. Falta de circulación de aire
Si el aire frío no circula correctamente, la cámara puede tardar demasiado en bajar de temperatura.
- Ventiladores parados o dañados
- Evaporador obstruido
- Producto bloqueando el paso del aire
Si tu cámara frigorífica no enfría, está prácticamente sin refrigeración, no alcanza la temperatura programada o trabaja continuamente sin recuperar el frío, puede haber diferentes causas. Te explicamos qué puedes comprobar y cuándo conviene llamar a un frigorista.
Una cámara frigorífica sin refrigeración o que no consigue alcanzar su temperatura no significa automáticamente que tenga falta de gas. El problema puede encontrarse en la ventilación, el desescarche, el control de temperatura, la entrada de calor o el propio circuito frigorífico.
Si el aire frío no circula correctamente, la cámara puede tardar demasiado en bajar de temperatura.
Una acumulación excesiva de hielo puede reducir el intercambio térmico y bloquear la circulación del aire.
El condensador necesita evacuar correctamente el calor extraído del interior de la cámara.
La entrada continua de aire caliente y humedad aumenta la carga frigorífica y dificulta alcanzar la temperatura programada.
Una lectura incorrecta puede provocar que el sistema no regule la temperatura como debería.
Una fuga, una restricción o una alimentación incorrecta del evaporador puede reducir la capacidad frigorífica.
El compresor puede estar funcionando y aun así no proporcionar la capacidad necesaria para alcanzar la temperatura.
Antes de manipular componentes eléctricos o frigoríficos, existen algunas comprobaciones visuales y básicas que puedes realizar sin desmontar el equipo.
Consultar con un frigoristaRevisa que cierre completamente y que las juntas no estén deformadas o separadas.
Anota la temperatura actual y compárala con la temperatura habitual de trabajo.
Si normalmente se escuchan y ahora permanecen parados, puede existir un problema de ventilación.
Una acumulación importante de hielo puede afectar al paso del aire por el evaporador.
Evita bloquear las zonas de impulsión y retorno del aire frío.
Si el controlador muestra una alarma o código de error, anótalo o haz una fotografía.
Si las comprobaciones básicas no explican el problema, evita desmontar componentes o intentar corregir la avería sin conocimientos y herramientas adecuados.
Si la cámara funciona pero no consigue recuperar la temperatura, el comportamiento del equipo puede dar algunas pistas sobre el origen del problema. Estos son síntomas habituales cuando existe una pérdida de capacidad frigorífica.
Si trabaja durante largos periodos pero la temperatura apenas baja, puede existir una pérdida de rendimiento.
Puede haber problemas de ventilación, suciedad, exceso de carga térmica o reducción de capacidad frigorífica.
Una acumulación excesiva puede bloquear el paso del aire y estar relacionada con el sistema de desescarche.
Puede ser necesario comprobar alimentación, protecciones, control, elementos de arranque y el propio compresor.
Si tarda demasiado en recuperar el frío, puede existir un problema de capacidad, circulación de aire o entrada excesiva de calor.
Las oscilaciones pueden estar relacionadas con sondas, regulación, ciclos de funcionamiento u otros problemas que requieren diagnóstico.
Si la temperatura está aumentando y tienes alimentos o producto almacenado, conviene reducir al máximo la entrada de calor y controlar la evolución hasta poder revisar la instalación.
Llamar al técnicoCada apertura deja entrar aire caliente y hace que la temperatura interior aumente más rápido.
Anota la temperatura y observa si continúa aumentando o si el equipo consigue estabilizarla.
Mantén libres las zonas de impulsión y retorno para facilitar la circulación del aire frío.
Si aparecen alarmas o códigos de error, una fotografía puede ayudar al diagnóstico técnico.
Si la temperatura sigue aumentando, conviene solicitar asistencia antes de que el problema empeore.
La seguridad del producto depende del tipo de alimento, la temperatura alcanzada y el tiempo transcurrido.
Si la cámara continúa sin refrigeración, necesita un diagnóstico técnico para localizar el origen de la pérdida de rendimiento. Consulta nuestro servicio de reparación de cámaras frigoríficas .
Si existe riesgo de pérdida de producto o la cámara se encuentra completamente sin frío, disponemos de servicio frigorista de guardia para averías urgentes. Consulta el servicio frigorista urgente 24 horas en el Maresme .
Puede deberse a problemas de ventilación, exceso de hielo, condensador sucio, puertas que no cierran correctamente, sondas, controles, circuito frigorífico o bajo rendimiento del compresor.
Una cámara puede quedarse sin refrigeración por fallos de alimentación, problemas de control, ventiladores parados, hielo en el evaporador, averías del compresor o problemas en el circuito frigorífico.
No necesariamente. La pérdida de rendimiento puede tener muchas causas. Antes de realizar una carga de refrigerante conviene diagnosticar el circuito y comprobar si existe una fuga u otro problema.
Puede estar intentando alcanzar una temperatura que no consigue por problemas de ventilación, entrada de calor, suciedad, control o pérdida de capacidad frigorífica.
Sí. Una acumulación excesiva de hielo puede bloquear el paso del aire y reducir el intercambio térmico del evaporador.
Reduce las aperturas, controla la temperatura y solicita asistencia si continúa aumentando. La seguridad del producto depende de la temperatura alcanzada, el tiempo transcurrido y el tipo de alimento.
Si la temperatura continúa aumentando, el equipo no arranca, funciona continuamente, aparece hielo anormal o detectas ruidos, agua o alarmas, conviene realizar un diagnóstico técnico.
Si las comprobaciones básicas no solucionan el problema, podemos revisar la instalación para localizar la causa de la pérdida de temperatura.
Diagnóstico y reparación de averías en cámaras de conservación y congelación.
Para averías urgentes que pueden comprometer el funcionamiento del negocio o el producto.
Revisión preventiva para detectar problemas antes de que provoquen una parada.
Cuéntanos qué temperatura marca, desde cuándo ocurre y qué síntomas presenta. Esa información puede ayudarnos a orientar el diagnóstico inicial.